«HispaCon 69»: La primera convención española de Ciencia ficción

La Ciencia ficción ha sido por desgracia un género maltratado en España, considerado como algo menor, un mero entretenimiento. Tal vez esta sigue siendo una opinión extendida incluso desde el ámbito de la intelectualidad, sea lo que sea eso, así que podemos imaginar como se veía a esta forma de expresión de modo generalizado durante el tardofranquismo (1). Sin embargo, contamos con varios elementos para reivindicar a una serie de figuras y eventos que en la historia cultural de nuestro país supieron ver en la Ciencia ficción el maravilloso género que es, también en sus vertientes políticas y filosóficas. Con el valor añadido de que, como en numerosas ocasiones las autoridades no sabían muy bien de qué iba todo aquello, algunos autores y editores avispados pudieron utilizar el género para salvar la censura (2).

Las autobiografías de Asimov y Pohl aportan numerosos datos para contextualizar las primeras convenciones estadounidenses. Foto propia.

Algunos de estos faros de conocimiento en nuestro país pueden encontrarse en obras concretas, como la posiblemente mejor adaptación fílmica de la novela Soy leyenda de Richard Matheson (Gómez Martín, 1967) (3) o en enventos como el que nos ocupa hoy, la «HispaCon» del año 1969: primera convención nacional de aficionados, creadores y editores en el ámbito de la Ciencia ficción y que se celebró en Barcelona entre los días 6 y 8 de diciembre. Fue un empeño que reflejaba el ímpetu y esfuerzo de una serie de personas e incluso empresas (como la editorial Edhasa con su línea especializada Nebulae) que contribuyeron a generar obras españolas de género, así como la difusión de autores imprescindibles foráneos, en unas condiciones realmente complejas como eran las ofrecidas por una dictadura basada en parámetros nacionalcatólicos, pese a los tímidos elementos aperturistas en el ámbito cultural a los que se vio obligado el régimen franquista.

De forma muy significativa, el primer título de la colección Nebulae fue «Yo, robot». Gracias a esta iniciativa editorial también se conocieron autores de la relevancia de Matheson o Ursula K. Leguin. Foto propia.

Esta fecha suponía un retraso de unas tres décadas respecto a la institucionalización de las convenciones nacionales por ejemplo de los Estados Unidos, país que con su primacía cultural en el denominado mundo «occidental» —sobre todo tras la 2ª Guerra Mundial— marcaría el paso en el establecimiento de muchas tendencias. En este tema son imprescindibles autobiografías como las de Isaac Asimov, así como las del editor y escritor Frederik Pohl. Ambos se conocieron precisamente en una de estas concentraciones —aún local— en 1938, y que por un lado anticipaba la llegada de la crucial y aún existente WorldCon (que otorga los premios «Hugo») mientras que por otro nos señala ya la relevancia de la política en la Ciencia ficción y el debate al respecto dentro de esta forma de expresión. De hecho tanto Pohl como Asimov estuvieron entre «Los Futurianos», partidarios del posicionamiento político dentro del género (4). Este tema anticipaba también la habitual disparidad de enfoques incluso en el plano organizativo, escribiendo el autor de Yo, Robot lo siguiente al respecto:

El 18 de septiembre de 1938 conocí, por primera vez, a otros aficionados a la Ciencia ficción. Sin embargo, entre la primera invitación y la segunda tarjeta en la que se me daban instrucciones para llegar al lugar de la reunión, había habido una escisión en el club de Queens, y un pequeño grupo disidente había formado una nueva organización. (Con el tiempo, llegué a darme cuenta de que los aficionados a la Ciencia ficción eran un grupo discutidor y pendenciero y que los clubes estaban siempre dividiéndose en facciones hostiles).

Asimov, 1992. p.60.
Los Futurianos en 1938 y la, tal vez primera convención de Ciencia ficción de la historia, celebrada en Philadelphia en 1936. Hubo nueve asistentes entre los que se encontraba Frederik Pohl. (Ibid, 1978). Foto propia.

Aunque como vemos, la corriente de personas atraídas por esta literatura fue más tardía en nuestro país, los rasgos generales van a repetirse. Por ejemplo con esta tendencia a la separación, que no estuvo ausente en la conformación de la comunidad aficionada en España y de la que se hizo eco la completa crónica de la HispaCon que hizo la revista Nueva Dimensión, a la que hay mucho que agradecer en la conformación de una base de personas con interés por el género y como soporte para la creación de nuevas obras en el mismo. En ese sentido, en el revelador apartado «Los problemas de un Fandom que crece», Luís Vigil escribía:

Una de las perspectivas más interesantes de la recien celebrada HispaCon ha sido el sacar a la luz un aspecto que —a algunos— ya nos venía preocupando desde que creímos atisbar su inicio: la escisión del fandom nacional (…) Por una parte han existido los que (…) han pretendido obtener una hegemonía sobre el fandom del país: los partidarios de la «colonización» del resto de España (…) Quedaban otros enemigos: los que no se querían integrar.

Nueva Dimensión 13, enero-febrero de 1970, pp. 141-142.
Supra: número 13 de Nueva Dimensión, en el que se hace un profuso repaso a la HispaCon. Infra: Luis Vigil recibiendo una medalla por su labor de divulgador. Foto propia.

Este texto es de extrema importancia para el estudio de la Ciencia ficción en España. Por un lado Luís Vigil quien estaba al frente de la publicación, junto a Sebastián Martínez y Domingo Santos, pone de manifiesto esta tendencia a la disgregación que ya se había hecho patente en los Estados Unidos y de la que se reía el «buen doctor» Asimov. Por otro lado el uso del lenguaje es interesante, al poderse apreciar el uso temprano de palabras de procedencia inglesa, como fandom, indicativo de la comentada hegemonía cultural del mundo estadounidense, al menos en el área de la Europa occidental, aunque esta asunción no debería implicar minusvalorar las obras autóctonas y su valor.

La C.L.A. (Círculo de Lectores de Anticipación) fue crucial en el registro de aficionados a la Ciencia ficción y en la organización de la HispaCon. Nueva Dimensión hizo publicidad al respecto. Foto propia.

La búsqueda de una implicación política del género, que como hemos señalado ya estuvo en «Los Futurianos» estadounidenses, también ha tenido reflejo en la Ciencia ficción española pese al ámbito limitado de la misma, y es rastreable así mismo en la primera HispaCon, sobre todo a través de la representación de Sodomáquina, obra teatral del italiano Carlo Fabretti, la cual según algunos investigadores bebe de la tradición distópica de obras como Nosotros de Zamiatin, o de las más conocidas 1984 o Un mundo feliz (5). Todo ello apoyándose en un elemento que ya puso de manifiesto por ejemplo Frederik Pohl, quien hasta el pacto Molotov-Ribbentrop formó parte del Partido Comunista e incluso falsificó su edad para intentar combatir en la Guerra Civil Española. Prueba en este contexto pudo ser el mismo Fabretti, quien tuvo conexiones con la misma organización y recibió permiso de las autoridades para la representación, aunque por otro lado sufrió enormes trabas para la organización de la segunda HispaCon, prevista el año siguiente en Madrid y de la que en gran medida estaba al cargo, pero que seguramente debido a presiones del poder tuvo que cancelarse (6). El compromiso social de la obra queda de manifiesto con alguno de sus fragmentos, como la acusación que se hace al protagonista, condenado a la «desintegración» entre otras cosas por:

Se te acusa de leer
Se te acusa de escribir
Se te acusa de sonreír
Se te acusa de soñar
Se te acusa de barbudo

(…)

Se te acusa de vegetariano
Se te acusa de consumir poco
Se te acusa de no ver la TV
Se te acusa de no ir al fútbol
Se te acusa de no creerte las noticias

Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista:
Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti (Miguel Carrera Garrido, p.11)

Momento de la representación de la obra durante la HispaCon. El robot puede recordar a otra obra clave de la Ciencia ficción con mensaje político, «Ultimatum a la Tierra» con el entrañable (y potencialmente destructivo) Gort. Fotos propias.

Fragmento que nos da también la posibilidad de ver reminiscencias provinientes de autores como Richard Matheson con su, precisamente, Soy Leyenda y lo alejaría tal vez de otros con los que también se ha comparado como Kafka, del que posiblemente está ausente cualquier asidero ideológico. En cualquier caso, es la prueba de ese compromiso político en el que la Ciencia ficción tiene mucho que decir y que ha contado con insignes —y muy diferentes— representantes, desde el mencionado Pohl a los hermanos Strugatsky pasando por Ursula K. Leguin. Sodomáquina fue publicada en el número 15 de Nueva Dimensión, un especial sobre teatro, así como en Lo mejor de la Ciencia ficción española, antología dirigida por Domingo Santos. (Martínez Roca, 1982). Por cierto que esta figura también estuvo muy presente en la difusión de un ámbito cultural naciente, el rol, por ejemplo traduciendo nada más y nada menos que la Segunda Edición del crucial Advanced Dungeons & Dragons editada por Zinco (Vigil, quien trabajó también para la misma compañía, llegó a ser director de la revista Dragón).

Edición española del Manual del jugador de AD&D con detalle de los créditos, en los que aparece Domingo Santos. Fotos propias.

Por lo tanto y pese a las dificultades de su organización, podemos afirmar a través de la observación de la primera HispaCon, que en España gracias al trabajo de una serie de aficionados y creadores especialmente comprometidos, se empezó a popularizar un género que repetía aciertos, errores y dinámicas de la potentísima Ciencia ficción estadounidense, pero con particularidades propias dignas de un mayor reconocimiento, desde la creación de Nueva Dimensión —revista que poco tenía que envidiar a las foráneas más importantes— a la creación de obras españolas que seguramente merecerían un mayor reconocimiento de las autoridades culturales de nuestro país, las cuales lejos de ser pioneras en ese sentido aún parecen arrastrar el viejo tópico de identificar Ciencia ficción con un género poco relevante. Labor además con el añadido señalado de las dificultades de un país que aún sufría una larga dictadura. Y eso que no solo hubo editores de primer orden o textos reseñables, sino que también en el ámbito gráfico España dio artistas interesados por la Ciencia ficción de primer orden mundial, como Carlos Ezquerra o los ya muy presente en época de la HispaCon, Carlos Giménez y Josep Mª Beà. Podemos ver en este sentido la lista de galardonados en 1969:

—Premio a Editora y Distribuidora Hispano Americana S. A., por su destacada labor como pionera en el campo de la ciencia ficción española, por su colección Nebulae.

—Premio a Carlos Giménez, por su obra gráfica en el campo de la ciencia ficción.

—Premio a Jaime Rosal del Castillo, por su labor como faneditor y fundador del CLA.

ND, Ibid, p.139.
Ilustración de Carlos Giménez para Nueva Dimensión. Foto propia.

En este sentido, desde Podcaliptus nos gustaría reconocer el duro trabajo de todas estas personas que lograron abrir el camino de un género visto en España por numerosa gente, incluso medio siglo después, como algo secundario en el ámbito cultural. Y en un entorno político con el que lo mejor que podía ocurrir es que se mostrara indiferente. Entre unos motivos y otros la HispaCon no se ha normalizado en su periodicidad anual desde 1991. Está claro que todavía queda mucho que hacer desde el ámbito público, siendo aún llamativo que una colección como Nueva Dimensión no se encuentre aún digitalizada por la Biblioteca Nacional y con libre acceso vía Internet. En cualquier caso, todas estas dificultades sirven para poner en un mayor valor —si cabe— el esfuerzo de personas como Vigil, Santos, Fabretti, Giménez y Martínez entre otros.

Detalle de la cronología de las primeras HispaCon. Fuente Wikipedia. Entrada Hispacon.
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Las imágenes se acogen a la misma licencia.


(1) Pese a la labor de reivindicación de figuras como Rosa Montero o Jose Luís Garci. Para un marco general, Carrera, 2021, pp. 1-2.

(2) Pohl, 1978.

(3) Se trata de un mediometraje realizado como proyecto en la Escuela Oficial de Cinematografía y recuperado gracias al proyecto «Doré en casa».

(4) Asimov, 1992. p.60: «Este grupo (Los Futurianos) se había separado porque eran activistas que pensaban que los aficionados a la ciencia ficción debían adoptar posturas más antifascistas, mientras que el núcleo mayoritario sostenía que la ciencia ficción estaba por encima de la política. Si hubiese sabido algo de la ruptura, me habría puesto sin dudarlo del lado del grupo escindido, así que, de todas formas había llegado al lugar adecuado«.

(5) Carrera, 2021. p.19.

(6) Merelo, 2006: El motivo real es que no se permitía a Carlo Fabretti organizar nada, porque se suponía que iba a derivar en una concentración política anti-régimen. Se tuvo tiempo de avisar a los asistentes de fuera de Madrid para que no efectuaran el viaje.


¿QUIERE SABER MÁS?

—Asimov, I. Autobiografía. (1992, Barcelona: Ediciones B)

—Pohl, F. The Way the Future Was. A Memoir. (1978, New York: Ballantine Books)

—Carrera Garrido, M. Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista: Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti. En 2021, «Alambique: Revista académica de ciencia ficción y fantasía». Enlace:

https://paperity.org/p/199492312/teatro-ciencia-ficcion-y-distopia-en-la-espana-tardofranquista-sodomaquina-1970-de-carlo

—Sobre la labor cultural de Domingo Santos también es muy interesante el papel que tuvo como uno de los directores de la Asimov Magazine en España. Lo contamos aquí:

https://podcaliptus.com/2021/09/23/publicaciones-de-antano-asimov-magazine-forum-1985-86/

—Sobre la versión española de Soy leyenda:

https://podcaliptus.com/2021/03/03/soy-leyenda-de-matheson-y-sus-versiones-cinematograficas-arte-y-filosofia-con-chorreras-en-el-analisis-filmico/

—Análisis del número 15 de Nueva Dimensión, dedicado al teatro:

http://www.literaturaprospectiva.com/?p=9007

—Artículo que hace referencia a la historia de todas las HispaCon (Merelo, 2006. :La Historia de las HispaCones en la web «Libro de notas».

—Papel de Nueva Dimensión y de Luís Vigil en el ámbito del rol:

https://roldelos90.blogspot.com/2022/10/nueva-dimension-la-revista-de-ciencia.html

https://roldelos90.blogspot.com/2019/12/nos-ha-dejado-luis-vigil.html?m=1

Autor del artículo

Víctor Deckard

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