Los videojuegos de “Dune”: dos joyas de los 90 y un misterio de los 80

Aunque no es algo que se suela comentar en los medios generalistas, fantásticas versiones de una obra original han sido videojuegos. Dependiendo del caso y los gustos se puede considerar que las mejores. Ejemplos hay unos cuantos, a veces derivados de un material primigenio de gran complejidad: desde La abadía del crimen (Menéndez-Delcán, 1987) partiendo de El nombre de la rosa, hasta Alien Isolation (Creative Assembly, 2014) que es posiblemente la aproximación más acertada al entrañable xenomorfo desde la obra de Cameron Aliens en 1986 y con permiso de algunos arcos en los cómics de Dark Horse.

Lo trabajado de la historia en Alien Isolation ha logrado que sea incorporada al canon narrativo de la franquicia. Abajo: vamos a seguir al abad en el comienzo de La abadía del crimen. Ambas imágenes marcadas como Fair Use en Wikipedia.

El caso de Dune es representativo. La novela homónima del escritor Frank Herbert (1965) es rica en elementos sociales de importante calado, como la ecología, la política e incluso la religión. Los intentos para llevarla al cine se han encontrado con escollos conceptuales que, por otro lado, forman un capítulo propio de la historia del séptimo arte. Incluyendo los fracasos. Bien conocidas son las derivadas que tuvo el irrealizable proyecto al respecto de Alejandro Jodorowsky, narradas en el recomendable documental Jodorowsky’s Dune (Pavich, 2013), los dolores de cabeza que sufrió David Lynch en su adaptación controlada por Dino de Laurentiis (1984); o el esfuerzo que ha tenido que dedicar a hacer su versión uno de los directores más personales en lo visual de los últimos años, Dennis Villeneuve (Part One, 2021; Part Two, 2024). Independientemente de lo que pensemos de todos estos productos, los amantes de los videojuegos ya sabemos que a la altura de 1992 vieron la luz dos títulos informáticos que lograban captar sin complejos el espíritu de la obra de Herbert.

David Lynch le tiene tanto cariño a “su” Dune como David Fincher a “su” Alien 3. Fair Use en Wikipedia.

Uno de ellos nació en el seno de la compañía francesa Cryo, la cual vivió una trayectoria un tanto irregular, aunque supo regalarnos obras importantes en su momento como Dragon Lore (1994). Incluso se aventuró en ciertas rarezas, como la de publicar un título informático en 1998 basado en la novela Ubik (1969) del iconoclasta Philip K. Dick. Su versión de Dune es un modelo de cómo, aún con las limitaciones técnicas del momento, lo más relevante de la novela se puede encontrar en un videojuego. Y por tanto con la riqueza añadida de la interactividad. Mezclando estrategia con videoaventura, deberemos acompañar a Paul Atreides en su camino, también interior. No solo hay que vencer a los Harkonnen cuidando los planes de batalla o recurriendo a la terraformación de Arrakis, sino además lograr la confianza de los Fremen, encontrar el amor de mano de Chani o superar difíciles pruebas místicas, como la vinculada al “agua de la vida”. Un programa espléndido que estuvo a punto de no ver la luz. Virgin, que era la poseedora de los derechos y que solo tenía un contrato verbal con Cryo, casi lo canceló para centrarse en el desarrollo de otro proyecto, el que acabaría siendo Dune 2. Por suerte la calidad de lo ya creado y la insistencia de los desarrolladores franceses hicieron cambiar de opinión a la productora. Menos mal.

Y pensar que tuve esta rareza de juego en caja grande… Snif. Abajo, pantallazo de Dune (Cryo, versión PC). Ambas Fair Use en Wikipedia.
De la versión de Cryo es una gozada incluso la banda sonora, que se comercializó con el estupendo título de “Spice Opera”, aunque el compositor Stephane Picq se ha quejado del trato de Virgin también para con el álbum. Exxos fue la compañía de la que surgió Cryo, y publicó otros clásicos como Captain Blood. En Dune para la versión CD del juego se incorporaron voces de la película del 84.

Dune 2 es otro placer lúdico que, como comentamos, estaba desarrollando casi en paralelo la compañía Westwood por proposición de Virgin. Aquella sonará a mucha gente, más allá de por la notable incursión rolera Lands of Lore, por los títulos de estrategia en tiempo real de la franquicia Command & Conquer. Esto no es casual, ya que su aproximación propia a la novela de Herbert es considerada por bastantes historiadores como la conformación del género, aunque con matices. Antes ya habían aparecido títulos de estas características, alguno reconocida inspiración de Dune 2, como Herzog (Technosoft, 1988) y Herzog 2 (1989), pero qué duda cabe que el programa de Westwood sentó las bases de esta corriente. Características aquí presentadas como diferentes facciones con especialidades diversas, factorías de producción de unidades, gestión de recursos y hasta la llamada “niebla de guerra” (zonas ocultas del mapeado hasta su exploración) fueron seguidas por títulos del empaque de Age of Empires (Ensemble, 1997) o Warcraft (Blizzard, 1994). De modo que, en gran medida, podemos señalar que las raíces de la relevancia de una compañía tan importante como esta última se pueden establecer en la dinámica asentada con Dune 2. Casi nada.

Pantallazo de Dune 2 con el ejército Atreides. Se podían elegir también a los Harkonnen y a los no canónicos Ordos (Imagen en YouTube: canal twilight1138 video “Atreides Campaign”). Lo que resulta un tanto incómodo de jugar a día de hoy es que no se pueden manejar varias unidades a la vez.
Al instituto iba cuando apareció esta maravilla heredera de Dune 2. Cuantos exámenes suspendidos. Fair Use en Wikipedia.

Si como históricos pueden ser señalados los juegos de Dune que a comienzos de los 90 vieron la luz, así mismo pudo serlo uno que finalmente se canceló en 1984. En cierta forma lo es, porque contextualiza la llamada “Crisis de los videojuegos” de 1983, que afectó principalmente a los Estados Unidos y se llevó por delante a la compañía que había sido el buque insignia del sector en ese país: Atari. No me voy a extender en este episodio, cuyas consecuencias son narradas magistralmente en libros como The Ultimate History of Videogames (Kent, 2001) o Console Wars (Harris, 2014). El modelo de consola más icónico de la empresa fue el 2600 y aunque su arquitectura es de 8 bits, su temprana fecha de aparición (1977) hace que desde el presente se mire en ocasiones a su colección de títulos con cierta condescendencia. Y aunque hubo una burbuja de juegos con un acabado cuestionable, también contó con nombres de calidad excelsa, caso entre otros de Pitfall! (Crane, 1982) o Adventure (Robinett, 1980). Precisamente este último, aparte de ser muy homenajeado en Ready Player One (Cline, 2011) por lo que sabemos iba a ser una de las inspiraciones principales del Dune abortado.

En nuestro canal de vídeo dedicamos un capítulo a Pitfall!, uno de los mejores juegos para la 2600.

A la altura del año 2003 saltaba la liebre en foros como el de la web AtariAge: había sido descubierto el código para una adaptación de Dune en una carpeta titulada WAR dentro de lo que había sido la red privada de Atari. Parece que quien lo encontró fue el diseñador Dave Shepperd, pero no era suyo y no sabía de donde provenía. Bruce Poehlman y Gary Stark habían estando dándole vueltas a la adaptación, aunque sabemos que ellos tampoco eran los autores. El programa tal como apareció no era funcional, pero gracias a la labor de algunos aficionados con habilidades informáticas, se pudo crear un archivo ejecutable con los elementos disponibles, que se calcula son un 30 % de lo que debería haber sido el juego completo. El prototipo está actualmente disponible vía emulador y su comparación con la complejidad de Adventure no es baladí. Sabemos que iban a estar disponibles diferentes objetos (llave, mapa, espada, invocador de gusanos, bomba, capa de invisibilidad); que iban a aparecer personajes como Chani y el barón Harkonnen; e incluso los propios gusanos de arena o un Ornitóptero. También hay contadores de agua (la vida del personaje) y de especia (cuya utilidad es desconocida).

Dos modelos de la Atari 2600 con algunos cartuchos famosos, como el E.T., el cual simboliza en gran medida la crisis del 83. El ámbito de la informática también sirve para comprender mejor la economía actual. El modelo “madera”, primigenio, está fabricado en California. El negro, posterior y conocido coloquialmente como “Darth Vader” por su color, se hizo en China. Foto propia.
Código aparecido y mostrado en el foro AtariAge (ver sección ¿Quiere saber más?). Abajo, pantallazo en AtariProtos de la versión jugable. Algunos iconos estaban definidos, como el de la llave o el de la figura que se puede ver, que es un soldado Harkonnen.

Todo indica que Dune para Atari estaba pensado para publicarse en 1984. Al detonar la crisis del mercado estadounidense el año anterior, es muy posible que una de las víctimas colaterales fue este programa que aspiraba a aportar contenido con empaque al lado de la película de Lynch del mismo año. No llegó a ver la luz, pero queda como historia interesante que aporta más luz sobre los esfuerzos que desde la informática se han hecho para versionar con dignidad obras literarias y cinematográficas.

Muchas gracias a Jairo D.S.N. (@JJ_Ser en X) por ponerme en la pista de esta historia.

Algunos usuarios han creado imágenes de cómo se habrían visto los cartuchos de haber aparecido (moycon y CPUWIZ para AtariAge)

This work is licensed under CC BY-ND 4.0


¿QUIERE SABER MÁS?

—Le hemos dedicado un podcast a hablar sobre TODOS los videojuegos, también a los aparecidos más recientemente, dedicados a Dune:

—Entrada sobre el videojuego en Atari Protos y uno de los foros (AtariAge) en los que surgió la noticia y página desde la que se puede jugar al prototipo:

https://www.atariprotos.com/2600/software/dune/dune.htm

https://forums.atariage.com/topic/34943-atari-2600-dune-prototype-discovered/page/4/

https://atarionline.org/atari-2600/dune

—En archive.org también se puede encontrar la maravillosa BSO del Dune de Cryo:

https://archive.org/details/exxos-dune-spice-opera-1992-flac


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Autor del artículo

Víctor Deckard

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