Los juegos de rol españoles a comienzos del siglo XXI: «Paparazzi» (Rafa Cama, 2003)

Los comienzos del siglo XXI son una época fascinante para el mundo del rol, entre otras cosas porque como se ha señalado en alguna ocasión desde la disciplina histórica, conviene «desaprender» algunas aseveraciones. Tal vez una de las principales sea que nuestra querida afición rolera desapareció sometida a la presión de videojuegos narrativamente profundos, a las cartas coleccionables encabezadas por Magic y —lo más triste— a un crimen que, a través de un gran desconocimiento de muchos de sus cronistas, hizo que por gran parte de la opinión pública se viera al rol como algo peligroso.

La realidad es muy diferente. Hubo una profunda transformación de esta forma de expresión que se acercaba ya a las tres décadas de edad, pero lo hizo para encontrar parámetros de desarrollo novedosos aún apoyándose en elementos establecidos. En el plano internacional en ese sentido llegaron, por un lado, las ediciones 3 y 3.5 —muy técnicas— de D&D (para algunos de los jugadores de corte más clásico, aún las mejores del mítico título) y el asentamiento definitivo de El mundo de tinieblas encabezado por Vampiro: La Mascarada, juego que ya contaba con algunos años pero que conoció a lo largo de la primera década del siglo XXI una expansión que contribuyó seguramente en no poca medida a que la corriente «narrativa» del rol, menos preocupada por dados y fichas que por la interpretación, encontrara un hueco no menor en la oferta lúdica que estaba por llegar.

El rol murió, decían. Entonces ¿por qué hay que pedir ocho créditos para comprarse todos los manuales de D&D 3.5? Foto propia.

En el plano nacional tampoco desaparecieron, ni mucho menos, títulos de «cercanía» por expresarlo de alguna manera. En este sentido La Factoría de Ideas se convirtió con una oferta abrumadora en una editorial de extrema potencia en el mercado español , una especie de JOC 2.0 tras la implosión de esta, siguiéndola incluso en algunos de sus aciertos así como en errores que también se la llevarían por delante. Pero hasta la desaparición total de JOC es matizable, porque como heredera para hacerse cargo de su fondo editorial —usando incluso los mismos locales— se creó La Caja de Pandora (1999-2002) y sustituyendo a su vez a esta QuéPuntoEs (también conocida como Proyectos Editoriales Crom y Teleport Ediciones). Ni siquiera la revista Líder, durante muchos años la correa de transmisión en la divulgación y los intereses —sin negarle sus virtudes— de JOC, desapareció llegando nada más y nada menos que hasta el año 2003. Evidentemente tras todas las vicisitudes que arrastraron a la empresa madre, la oferta nueva de estas compañías sucesoras fue limitada, pero algunas obras vieron la luz con su labor. Por ejemplo con suplementos del sempiterno Aquelarre de Ricard Ibáñez (obra que demuestra precisamente que el rol nunca ha desaparecido desde su invención), pero también con juegos muy pequeños, casi humildes que por un lado recogen muy bien el espíritu fanzinero que está en el alma troncal del rol (1) y por otro lado anticipaban un peso específico del juego tipo indie (de bajo presupuesto, a veces financiado con micromecenazgo, muchas veces por autores independientes) que en la actualidad está muy presente en la escena.

Ejemplar de Líder durante la etapa con La Caja de Pandora. En todas las portadas había tet… esto… anuncios de reportajes. Y es verdad que podían ser interesantes como en este caso el dossier sobre Fanhunter o una entrevista a Alejo Cuervo. Foto propia.

Por tanto a la altura del 2000 nos encontramos con una época de cambio, por supuesto, cimentando características en cierto modo diferentes también, pero ni mucho menos de desaparición o extinción del entretenimiento. Desde luego un periodo fascinante para el historiador de lo lúdico.

Con esta entrada pretendo ejemplificar lo señalado mediante un caso concreto no muy conocido por lo limitado de su publicación: Paparazzi por Rafa Cama, ya una de las últimas obras de QuéPuntoEs y muestra de un tipo de juego sencillo, barato y narrativo (ni siquiera plantea la posibilidad de morir o puntos de vida) que, en parte por necesidad y en parte por nuevos intereses de los jugadores, estaba encontrando un nicho que como decimos acabará siendo relevante. En ese sentido la misma editorial también publicó comercialmente un juego que casi había sido una broma sarcástica de Ibáñez hacia el servicio militar obligatorio en España: Mili KK, en la línea de las Historias de la puta mili del añorado Ivà y que ya había aparecido en Líder. Dentro del mismo ámbito mordaz se movió así mismo —de una forma un tanto dubitativa al no acabar de apostar por claramente por esta modalidad— la misma La Factoría de Ideas con juegos como Barrio Xino por Sergi Latorre, del que posiblemente hable en otro momento ya que también tiene interés.

El barniz patrio en la parodia. Y ni tan mal, el humor al fin y al cabo también bebe de localismos. Foto propia.

Pues bien, ¿qué nos encontramos con Paparazzi? Se trata de un juego de corte humorístico que parodia todo el mundo del papel cuché o prensa rosa y que en España ha tenido derivadas peculiares a través de programas como los presentados por Pepe Navarro, Cónicas Marcianas, Tómbola y otros por los que ha desfilado una interminable cohorte de tonadilleras, toreros, mocatrices, o vividores de diverso tipo. En realidad es un mundo que, como cualquier manifestación social, nos cuenta mucho desde una perspectiva antropológica (incluso hay autores que consideran que ciertas corrientes ramificaciones de la filosofía posmodernista nacen en gran medida a través de este tipo de programas en los que la esfera social se introduce, voluntaria o involuntariamente, en la privada). Pero además están las risas, o poniéndonos «modernetes», los loles, porque pensar en La Pantoja llamando a casa de José Coronado y que se ponga Miguel Bosé es —para el que suscribe— gracioso. Si no conocen la historia, consulten la sección «¿Quiere saber más?», no se arrepentirán. De este espíritu paródico precisamente bebe este título en cuya introducción podemos leer «Todos somos unos marujos».

Detalle de la mancheta de la obra con los créditos y agradecimientos. Foto propia.

Por lo que respecta al sistema es de gran sencillez: nuestros PV (de «Personajes Vividores» dedicados al periodismo «rosa» en busca de exclusivas) tienen tan solo cuatro características «Físico», «Destreza», «Cerebro» y «Carisma», así como veinte habilidades entre las que se encuentra «Juegos de cama», muy útil en este entorno. Sumadas ambas tendremos un máximo de 20. Con un único dado de veinte caras los resultados iguales o menores al grado de las habilidades serán éxito y por encima fracaso. Los unos siempre son éxitos y los veintes fallos automáticos con resultados desastrosos (las celebradas pifias). Un puñado de modificadores, dos o tres reglas más, una recomendación de usar poco los dados y voilà, ¡listo! Evidentemente no estamos ante el Rolemaster, ni falta que hace, ya que al final lo que se busca en este tipo de juegos es algo que precisamente Ricard Ibáñez ha explicitado como una demanda de muchos jugadores en los últimos años: aprenderse las reglas en diez minutos y a darle al asunto.

¿Qué es un juego de rol? Apartado clásico en… los juegos de rol. Foto propia.

El juego se complementa con unas pocas pinceladas más, incluyendo un sistema de experiencia muy sencillo que pueda suponer un aliciente para continuar con los personajes, un «bestiario» de famosillos inspirados en unos cuantos personajes reales y un par de aventuras, una del autor del juego (con un interesante giro de guión) y otra por Paco Agenjo: «El castillo del amor» en el que éste, colaborador de editoriales como Trasgotauro, hace chanza de los programas reality con famosetes.

Detalle de la elaboración de un personaje «Vividor». Foto propia.

En definitiva y recapitulando nos encontramos ante una obra que capta muy bien por un lado un alma del rol ligada desde su comienzo a los fanzines (así empezó precisamente Fanhunter, universo en el que Cama ha elaborado algún suplemento) y al «hazlo tu mismo» que está en el espíritu de muchos aficionados al género; pero Paparazzi (y otros) anticipaban un mercado en el que precisamente estas variantes más «casuales» tienen un peso específico actual muy potente. Al fin y al cabo no todo van a ser los dados y dados que hay que tirar en D&D 3.5 para abrir una puerta atrancada.

En el juego el Dungeon Master va a ser «El Editor». En Barrio Xino será «el señó polisía». Foto propia.
Detalle del «Bestiario». Seguro que a todos se nos ocurren unos cuantos ejemplos. Foto propia.
Una de las aventuras incluidas en el juego, esta por Paco Agenjo. Foto propia.

(1) Al fin y al cabo incluso el juego seminal del rol, Dungeons & Dragons, tiene un componente en su origen muy fanzinero, con Gygax extrujándose el cerebro para darle una salida comercial a ese puñado de hojas fotocopiadas. Ese espíritu está en otros juegos iniciales, ya que al fin y al cabo sistemas tan potentes como Runequest o Rolemaster nacieron en gran medida como modificaciones de aficionados para D&D.

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¿QUIERE SABER MÁS?

— Para la caída de Joc Internacional (y otras muchísimas cosas), imprescindible la labor de «Rol de los 90» con su serie de artículos como este:

https://roldelos90.blogspot.com/2015/10/por-que-quebro-joc-internacional.html

— En Sinergia del rol se puede consultar el juego Mili KK . También las revistas Líder, incluidas la etapa editada por Caja de Pandora:

https://sinergiaderol.blogspot.com/2021/06/mili-kk-autor-ricard-ibanez-orti.html

— En Podcaliptus tenemos bastantes artículos sobre Historia del rol. Para su vertiente fanzinera y sus tensiones con el ámbito empresarial, por ejemplo:

https://podcaliptus.com/2022/07/13/fanzines-empresas-las-revistas-de-rol-en-espana-desde-1981-hasta-los-anos-90-lider-alea-troll-sir-roger/

— En Vermuliptus, nuestro podcast spin-off de Podcaliptus hemos hablado del famoseo, de su vertiente social y nos lo hemos pasado pipa. Aquí cabe todo, desde Tarkovski a Paquirrín. Un par de capítulos como ejemplo (todos están bien, qué les voy a decir, en el primero aparece la historia de Bosé). Pueden salir unas cuantas ideas para Paparazzi:

https://podcaliptus.com/capitulo_de_podcast/vermuliptus-bose-dominguin-ordonez-pantoja/

https://podcaliptus.com/capitulo_de_podcast/vermuliptus-lina-morgan-los-grimaldi-alaska/

— Vídeo en nuestro canal hablando de como El mundo de Tinieblas llegó a los videojuegos:

Autor del artículo

Víctor Deckard

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