Mis cuadros favoritos comentados: Fusilamientos del 3 de Mayo. Goya

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Foto de la página https://www.museodelprado.es

Conmemorando la celebración del 3 de Mayo en Madrid, aprovecho el acontecimiento para comentar uno de mis cuadros favoritos del maestro de Fuendetodos Francisco de Goya.

Este cuadro es de los más conmovedores en la historia de la pintura. Los franceses, después de que los madrileños se levantaran en armas contra el invasor, se vengaron con saña contra la población con la ejecución de ciento de personas. Goya no pudo registrar los hechos hasta seis años más tarde, cuando Felipe VII ocupó el trono.

El cuadro tiene una trascendencia histórica y plasma a la perfección dos aspectos del arte de Goya: la capacidad de este para reflejar momentos poderosamente directos, y su sentido moral,  distante, pero absolutamente crítico.

  En 1792 una enfermedad dejó a Goya completamente sordo. Esta carencia sensorial agudizó en el pintor de Fuendetodos su capacidad para comprender los gestos. La expresión de la víctima con los brazos en cruz es una arenga de la humanidad contra la violencia y la barbarie, tan actual, por desgracia, en nuestros días. El personaje de rodillas, con las manos en ademán de súplica, parece  indicar que se trata de un fraile. Su presencia recuerda la generalidad de la venganza, ya que muchos inocentes fueron fusilados junto con los insurrectos.

  El cadáver del primer término, en un charco de sangre, repite el gesto de la víctima crucificada. Las expresiones de terror resultan especialmente conmovedoras, el miedo se refleja en sus rostros aterrorizados.

  Observemos también la fuente de luz. La irradiación que produce la camisa blanca de la figura central, viene absorbida del farol de la derecha haciendo que este personaje sea el elemento lumínico más importante. Lógicamente los soldados disparan cerca por la escasez de luz, pero Goya situa a estos prácticamente con los cañones de los fusiles encima de las víctimas, lo que da a la escena un mayor dramatismo si cabe. 

  Tanto desde el punto de vista histórico como estético, Goya nos retrata al antihéroe, cuya muerte se convierte en un llamamiento para combatir la opresión. Los especialistas aseguran que este cuadro es el reverso de «El Juramento de Los Horacios»(1785) de Jacques Louis David, ya que retrata al antihéroe y no al guerrero, contrastando el estilo con el de David con una pintura suelta llena de ambigüedades y sutilezas. Debemos de observar también la postura de los soldados, Goya repite, a la inversa, la de los Horacios.

El autor.- Francisco de Goya y Lucientes(1746-1828). Goya nació en Fuendetodos (Zaragoza), su carrera fue lenta y laboriosa. No pudo ser pintor de cámara hasta los 43 años. Su influencia proviene de Velázquez. Durante la madurez adquiere una soltura y libertad únicas que lo convierten en el precursor del «impresionismo». La enfermedad que sufrió hizo aumentar su sensibilidad por el sufrimiento ajeno, y su obra alcanzó una profunda e incomparable humanidad de difícil parangón en el arte. Francisco de Goya murió en Burdeos (Francia) y su obra, fecunda y versátil, de total libertad y soltura, no ha dejado de acrecentar la importancia de su figura hasta nuestros días.

Macue

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Macue

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