LA UME Y LOS ESCUPITAJOS

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Escrito por el Señor McCue, publicado originalmente el 29 de marzo de 2020.

Zapatero en sus casi 8 años de gobierno cometió muchas estupideces. Algunas de ellas aun colean ostentosamente. Pero también, es justo decirlo, hizo cosas de las que hoy nos podemos sentir, por lo menos yo, satisfechos. En su momento el Partido Popular tildó la creación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de “capricho zapateril y despilfarrador”. A la derecha española siempre le cuesta aceptar la apertura de las Fuerzas Armadas más allá de un ejército de cuartel de retreta y guardia, hacia labores de índole de intervención en ayudas de carácter social. Máxime si estas ocurrencias vienen de la izquierda. Y es que las derechas más derechas españolas, léase también las independentistas -la primera porque siempre se han otorgado una especie de derecho de pernada sobre el ejército, que consideran algo consustancial a ella; las segundas, las que no hablan “el idioma de las bestias salvajes” por otros motivos de todos sabidos- siempre han intensificado su esfuerzo a la hora de poner en ridículo cualquier cosa que, proveniente de la izquierda, pudiera poner en alza y en modernización al ejercito, en aras de una mayor eficacia, ya sea esta militar, o de servicio a la sociedad. Sus innumerables intervenciones en catástrofes y demás desgracias naturales o provocadas, justifican sobradamente la creación de la UME, tan denostada, repito, por ambas derechas: la carpetovetónica y la de pureza genético-independentista. Una justificada creación que ahora alcanza su máxima cota.

Fuente de foto: Wikipedia (CC)

Se le tienen que caer los piños a Torra, con el agravante de no encontrar a ningún dentista que se los recoloque, cuando ve a esos soldados de la UME, con sus vehículos especiales de matricula “ET”, sus banderas españolas en las mangas, sus fumigadores, botiquines de auxilio, ambulancias medicalizadas, etc. desinfectando calles, rescatando ancianos, trasegando fallecidos, limpiando, purificando, y desinfectando de virus los rincones más contaminados de Cataluña -incluida la Cataluña “estelada”- Apareciendo así como un ejercito de salvación y no como un ejercito de “invasión” como a él le encantaría personalmente y le convendría políticamente, pues para el independentismo del “proces” siempre prima el “proces” sobre vidas y haciendas. Sobre todo, si la vida y las haciendas son las de otros.

La reacción a esa “molesta ayuda exterior” es que, a través de las redes sociales y retuiteada por Puigdemont en un acto abyecto de lo más despreciable, es la llamar a “escupirles como muestra de desprecio”. ¿Cómo podemos calificar esa asquerosa y descerebrada actitud sin antes no valorar la capacidad, no ya política, sino de estado mental de Torra y sus congéneres ideológicos?

Yo era de los convencidos que la curva de contagio del virus independentista -no del otro por desgracia- había llegado hacía días a su pico más alto de estupidez, pero me equivoqué. Espero que a partir de ahora vaya ya en claro e inequívoco descenso.

Autor del artículo

Macue

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