ACACIAS Y ALGARROBAS

ACACIAS Y ALGARROBAS

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Publicado originalmente por el señor Macue el 4 de enero de 2021

Después de saludar a un don Ramón altivo, que siempre mira hacia su Canal Imperial inacabado, camino sintiendo el gélido cierzo contra mi mascarilla de pato. Una algarrobilla me cruza la cara para avisarme que es tiempo de caídas sementeras. La veo a mis pies, ya unida a otras de su especie, retorcidas, secas, asilvestradas. Todas, que, abatidas por la ley de la gravedad, muestran un coriáceo extenuante dejando atrás un verde oxidado por el tiempo. Donde han caído, no cumplirán su función regenerativa, ni alimentarán cabras o jabalíes -a no ser que nos vuelvan a confinar tres meses, como en otras olas  pandémicas relativamente pretéritas- Tampoco nadie las recolectará para matar el hambre en tiempos de postguerras o escaseces. Ya nadie come algarrobas excepto los vegetarianos, pero esas son procesadas por las multinacionales. 

Aquí quedarán estas algarrobillas de acacia, a la espera de un servicio de limpieza que venga a recogerlas y echarlas al cubo ese que sus operarios  llevan con ruedas -cubocarro le llamo yo-.


Me despido de Pignatelli deseándole buen día, pues voy algo volado ya que tengo que echarle a un amigo unos taladros en la pared de su trastero -todo el mundo conoce mis habilidades como barrenero y taquero- no sin antes preguntarle si él,  don Ramón, cree, como prócer sabio, que un día venidero y primaveral germinará alguna acacia silvestre en algún un vertedero controlado. Sin mover una ceja me contesta: “Apreciado Macue, la naturaleza es más sabia que los hombres”.

Y como en este blog no sabemos despedirnos sin recomendar cosas más que decentes, señalo el libro de Concha Moya “Las acacias del Éxodo” donde recopila momentos y relatos escogidos en determinadas circunstancias, y de vivencias de personajes anónimos, en un entorno  relacionado con la rica cultura saharaui. Un pueblo que está atravesando momentos difíciles, como difícil ha sido y es su supervivencia. La escritora Conchi Moya, nacida en Madrid en 1971, se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense. Antes de «Las acacias del éxodo», ha escrito otros dos libros, con el Sáhara Occidental como tema de fondo, «Delicias saharauis» y «Los otros príncipes». Junto con Bahia Mahmud Awah ha escrito el ensayo «El porvenir del español en el Sahara Occidental». 

Autor del artículo

Víctor Deckard

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