Del artículo original: «los últimos estudios que han hecho los neurocientíficos muestran que nuestro cerebro está perfectamente diseñado para ser perezoso (…) para quien juega sumar es un medio, no una finalidad. De hecho, muchas veces el jugador no es consciente de la cantidad de cálculos que está realizando (…) El vínculo emocional Este vínculo se produce cuando se comparte un rato de juego en común con la familia, los amigos o con perfectos desconocidos. ¿Con qué juegos lo consigo? Katamino, Awalè, Halli Galli, Quoridor, Zometool, carrera de tortugas». Imagen con licencia Creative Commons por Adam Cohn en Flickr.

Comentarios

1 comentario

  • He llegado a este artículo buscando información sobre el Awale, que me parece especialmente interesante. Por varios motivos: hay antropólogos que lo consideran el más antiguo de la historia, refleja la mitología de las cosechas y para ganar no puedes dejar al otro jugador sin nada (algo interesante para visualizar la necesidad de saber que una competencia que deja al otro sin nada no es positiva).

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