Del artículo original: «Cualquiera diría que la palabra peluca viene de pelo. Parece obvio. Pero no es así. Las palabras son de naturaleza animal. Al reproducirse forman familias (léxicas), donde parecen sentirse a salvo (…) Todo vocablo corre el peligro de ser sepultado en el diccionario (“necrópolis de palabras”, lo llamaba Dámaso Alonso) bajo el epitafio “desusado”(…) eso hizo el galicismo peluca; perruquet (loro) fue apodada la gente de los tribunales por su parloteo (…) De ahí se creó el derivado regresivo perruque para nombrar la peluca». Imagen: Retrato de Louis XV por Maurice Quentin de La Tour (Dominio Público)

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

MÁS NOTICIAS